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Fri, 27 Jun 2008 22:45:00

Selima Ávila: El esfuerzo, ejemplo para nuestra descendencia

A unos 45 kilómetros de la capital de nuestro país se encuentra el pueblo de Pomaire, el cual se destaca especialmente por su famosa artesanía en greda y su tradicional arte culinaria. En esto se desenvuelve Selima junto a su esposo y sus tres hijas que ya desde el año 2000 llevan una esforzada vida en el mundo de la panadería, compitiendo con los restaurantes típicos del pueblo.
"...este es un trabajo muy sacrificado, porque conlleva a toda la familia a trabajar en esto."

Canta por tercera vez el gallo a eso de las 6:45 horas de la mañana del día sábado y don Octavio Martínez Berroeta, dueño de la amasandería “El Remanzo”, debe levantarse para iniciar sus actividades laborales. Acompañado de los graznidos de queltehues y tordos, y soportando la fría brisa marina que viene desde el litoral, don Octavio camina desde su casa hasta el sitio arrendado bajo un préstamo bancario en el cual se encuentra la panadería con salida a la calle principal del pueblo.

Para calentar el cuerpo del violento frió matutino, el panadero, abre la puerta de una bodega y saca un hacha, dirigiéndose posteriormente hacia un deposito de maderas en el cual selecciona algunos troncos y los lleva en una carretilla hacia el negocio. Con este transporte de madera se dispone a hacer leña para calentar los hornos de barro, los cuales se demoran aproximadamente una hora en llegar a su punto de efervescencia. Luego de calentar el horno continúa la tarea de asear el lugar. Es importante siempre y en todo momento mantener la higiene, porque tal como las personas ven el local, lo catalogan a uno – afirma don Octavio.

Horas más tarde se levantan en conjunto Selima y sus hijas, las cuales y luego de ponerse el traje de la típica huasa (utilizado para el sentimiento campestre y patriota del lugar), se disponen a ejercer las labores del fin de semana. Labores mucho más importantes que el estudio o el poder divertirse, es una verdadera labor de subsistencia. Bajo este clima de trabajo y con un público, en esta vez, no tan masivo, la panadera accede a contestar nuestras preguntas.  


¿Qué le incentivo a trabajar en este rubro?

Todo partió del problema de desempleo de mi esposo, las escasas oportunidades para la especialidad que el estudió, al tener yo niñas pequeñas y no poder salir a trabajar fuera del hogar. Comenzamos un día dieciocho de septiembre solamente ofreciendo estacionamientos y servicios higiénicos, luego de tener el horno que mi marido hizo, siguió el hacer pan y tortillas. Luego siguieron las empanadas que los mismos clientes nos forzaron a ofrecerles y así se fue ofreciendo otras alternativas. Hoy en día cuento con un local rústico en el que trabajamos como grupo familiar; mi esposo, mis hijas y yo con la ayuda de una sobrina la cual se le paga por los días que venga. Son muchas las necesidades que con esta microempresa familiar ha podido solventar, mas sé también que es mucho el camino que nos queda para llegar a lograr consolidarnos como empresa familiar.C uento con lo básico. Arrendamos el terreno a una hermana de mi esposo con préstamo bancario se pudo poner en pie la amasandería que cuenta de dos piezas: una es cocina y la otra es donde se hacen las masas.

 ¿Cómo surgió la idea de crear este negocio?
 En pomaire el negocio de la comida es el que deja más dinero.

 ¿Cuántas horas trabaja?
 El negocio trabaja los fines de semana y los festivos pero el trabajo se comienza el día miércoles comprando las materias primas, el jueves se preparaba el pino para las empanadas, se cocían los huevos y el día domingo ya se hacían las masas y se preparaban los productos para vender.

¿A que hora se levanta?
Mi marido se levantaba como a las siete de la mañana a prender el horno y limpiar el negocio y local y la venta de pan comienza a eso de las diez u once de la mañana  para el turista porque la gente de aquí compra solamente pan para la once no al desayuno.

 ¿Con qué cuenta usted en su local?
Tenemos un refrigerador y dos máquinas de frío, un mesón de cubierta metálica y dos mesones de cubierta maciza para amasar, cocina a gas (cocinilla), calefón, dos hornos de barro, mesas rusticas y bancas hechas por mi esposo con desechos y vasos, tazas y platillos de greda.

¿Qué le hace falta en el negocio?
Me faltan muchas cosas porque debido estas faltas aun no obtengo mi revolución sanitaria. Primero que nada, dos baños, campana industrial, cocina industrial, muebles de amasandería, promoción para obtener aun más clientes, una marca que nos identifique, infraestructura, mantelería, bodega para guardar leña-guardarropía, lozas, cuchillería, vasos, dos lavaplatos y una salamandra.

¿Por qué piensa que su negocio es viable como proyecto?
Pomaire es por tradición un pueblo turístico conocido por su artesanía y su arte culinario y esta microempresa se perfila como un negocio que puedo llegar a competir con el resto de los que hay. Cuento con un local que está aislado de los locales turísticos en el cual el cliente puede disfrutar con tranquilidad, sin ruidos, de una exquisita empanada, un café bien conversado, sin tener que apurarse, y de hecho debido a esas cualidades que los mismos clientes se la comunican a uno. El local se llama “El Remanzo” en honor al apellido Manzo, tía abuela de mi esposo la cual por herencia les dejó el terreno a mi marido y sus hermanos. Queremos llegar a perfilarnos como restaurante, ofrecer comidas. 

En su trabajo actual ¿Cuál cree que son sus fortalezas y debilidades?
Las principales fortalezas de mi negocio son los precios bajos, que el local es rústico y es un ambiente hogareño, la atención es personalizada, se crean lazos de amistad con el cliente, los productos siempre mantienen su sabor típico a campo y es una empresa familiar. Las debilidades no son muchas solo son la falta de promoción, el lugar aislado, falta de regularización sanitaria y no muy buena infraestructura porque el lugar es rustico.

¿Cuáles son los ingredientes para tener una buena economía y para atraer a los clientes?
Buscar los materiales más baratos y para atraer a los clientes haciendo un producto de calidad, que le guste al cliente, prepararlo bien y con cariño, como haciéndolo para uno no pensando en un negocio haciéndolo a la rápida

¿Puede describirme el proceso de una jornada diaria de trabajo?
Todo empieza el día jueves haciendo el pino, se cose las cebollas, se cosen los huevos y el pollo para las empanadas, todo eso queda preparado entre el jueves y el viernes, generalmente un día antes y el día sábado se preparan las masas, se preparan los productos, todo en la misma jornada de trabajo se va haciendo a medida que el publico va comprando, va pidiendo se van haciendo los productos.

¿Cuál es el orden primordial de los productos que se venden?
En el día lo primero que se hace es pan y las empanadas para tener para el almuerzo, luego en la tarde se sigue haciendo pan y tortillas que es lo que la gente lleva mayoritariamente y las empanadas se hacen también pero en menor cantidad aunque la gente igual pide todo el día empanadas y luego en la tarde se terminan las ventas depende de la temporada. Generalmente si es invierno se cierra a eso de las seis de la tarde porque se oscurece más temprano, pero si es verano uno puede estar hasta las nueve o diez de la noche.

¿Cuál es el secreto de una buena empanada?
Yo creo que va en la preparación, como uno la prepara, ya que como nosotros trabajamos con menos cantidad creo que se trabaja mejor porque uno lo hace con cariño, prepara bien los productos, cosa que en los restaurantes es distinto porque la afluencia de publico es mucho mayor, todo es acelerado y común para todos los productos. Acá no, acá es como se dice el típico sabor a campo porque la gente le gusta llegar y sentir un ambiente así como rustico, ¿por qué un lugar rustico? Porque las mesas son de madera al igual que las bancas, el horno de barro, tazas y platillos de greda y eso le gusta a la gente y es nuestra principal fortaleza, es una parte de campo alejado de todos los restaurantes y la gente cuando se va del pueblo pasa a tomar once al local de nosotros.

¿Cómo empieza su día de trabajo?
Mi marido se levanta a las siete de la mañana para calentar el horno y echarle la leña, prenderlo porque el horno se demora más o menos una hora en calentarse, yo empiezo un poco mas tarde primero haciendo aseo a la amasandería, viendo las cosas que voy a ocupar ese día para no estar buscando en el momento lo que me falta, luego, se preparan las masas pero antes me pongo el implemento de trabajo que son guantes, gorro y delantal y posteriormente se hace aseo en los baños y se sacan los letreros para que el publico vea lo que se esta ofreciendo, se preparan las mesas y se les pone manteles, después en el mismo horno se colocan teteras con agua a hervir para las personas que lleguen temprano si desean desayunar o quieren tomarse un te o un café. Ese aseo y ornato lo hacen generalmente mis hijas ya que son labores no tan especializadas  Luego se empieza a hacer el pan porque el pan es más demoroso hacerlo, es un proceso mas lento. Luego se comienzan a hacer las masas de las empanadas y se llenan con el pino, se cosen en el horno en bandejas de veintiuno a veintiocho empanadas y se va haciendo la empanada a medida que la gente la va pidiendo, pero en fechas como por ejemplo dieciocho de septiembre o fechas importantes, el publico tiene que esperarla a uno prácticamente, porque las empanadas se hacen pocas cuando hay mucho publico, las bandejas van de un lado a otro llevando los productos que la gente consumirá. Las labores principalmente de la masa la hacemos entre mi sobrina y yo, mi marido cumple la función de revisar el horno, de coser el pan y las empanadas y de mantener limpio el lugar, mis hijas actúan de garzones, atienden y entretienen al publico, les bailan cueca (…), todas esas cosas, durante todo el día se está en ese movimiento. El cierre del local depende de la afluencia de publico, si el publico se retira temprano se cierra temprano aunque no falta aquel cliente que pasa tarde así que se esta cerrando a eso de las diez u once de la noche.

Y después del cierre del local ¿hay descanso?
Eso depende. Si es día sábado  y ha faltado material, por ejemplo si ha faltado pino, se tiene que preparar más pino hasta la hora que sea con tal de que al día siguiente (día domingo) no falte nada. El día domingo después de la jornada de trabajo, como el local no está en la misma casa, tenemos que llevar todo lo que es utensilios y materiales que queden a guardarse, se guardan los letreros y manteles, se asea nuevamente el local.

Usted además de tener este negocio ¿se ha preparado externamente de alguna manera?
Mi marido y yo hemos hecho curso para la microempresa, de los cuales nos enseñan a como manejar un negocio, como manejar los costos y ganancias, como cobrar, y todo eso. Yo también he asistido a cursos de microempresa para mujeres emprendedoras, y allí me enseñaron a administrar el negocio y sacar adelante la asociación familiar. Mi marido estuvo en un curso y al terminar este curso una fundación le donaba un dinero para empezar con su negocio. El también obtuvo un proyecto que se presenta en el Fosis con dinero para poder comprar maquinaria o materias primas para el negocio de la cual se compró congeladoras y una cocina, y así uno se va preparando para poder sacar adelante el negocio y también sacar ganancias. Todas estas cosas con la ayuda del gobierno y con la perseverancia mía, porque nada va a llegar si uno se queda con los brazos cruzados.

¿Cómo definiría su experiencia en este rubro?
En verdad este es un trabajo muy sacrificado, porque conlleva a toda la familia a trabajar en esto. Nosotros trabajamos en familia mas una sobrina, quien es la que me ayuda a amasar, entonces es sacrificado porque el día sábado y domingo en el que todos descansan uno tiene que trabajar para estar atendiendo un publico, entonces por eso es esforzado porque hay que sacrificar muchas cosas, las salidas, los domingos en familia para pasear o para cualquier cosa no se cuentan porque hay que trabajarlos.

¿Usted ha tenido problemas con el gobierno?
El negocio tiene iniciación de actividades y da boletas, pero la resolución sanitaria esta en tramite porque como uno empieza de a poco, faltan cosas igual pero uno puede seguir trabajando, pero nunca hemos tenido problemas ni con carabineros, ni con el gobierno.

¿Ha venido gente famosa, algún personaje, o alguna visita que la haya marcado?
Gente famosa se puede decir que no, pero lo que nos llama la atención y lo que hace la diferencia de todos los negocios es que nos llegan muchos extranjeros: chinos, peruanos, alemanes, italianos, unos israelíes que venían a Chile por la cuestión de la FIDAE, también han venido ecuatorianos, argentinos, en conclusión muchos sudamericanos. Al final es bonito porque uno tiene contactos con otro tipo de gente u otro publico. Hay ocasiones no estar compartiendo en familia un fin de semana, pero si estamos teniendo contacto con otro tipo de personas, porque aquí en este negocio siempre la gente va a encontrar un trato amable ya que como trabajamos en familia, las personas nos dicen que les gusta venir a nuestro negocio porque mi marido y mis hijas son atentas y por el buen trato que les damos. Aquí no es un negocio en que se tenga a un trabajador y ese trabajador tiene que cumplir porque está trabajando sino que es por que es familia todo tiene que hacerse bien.

El hecho de que el pueblo esté colmado de restaurantes y competencia en el ámbito culinario y alimenticio ¿no ha afectado en el negocio? ¿Ha tenido un público permanente?
Siempre tenemos clientes que vuelven, como es amasandería y no hay almuerzos ni comidas entonces el publico llega en la tarde porque es el turista que pasa a comprar el pan, que pasa a tomar once porque ha almorzado en los restaurantes, en el fondo se puede decir que todos vendemos además que siempre llega mucha gente, aproximadamente de unas quinientas a mil personas diariamente. En fin, los restaurantes no son competencia porque estos se dedican a hacer comidas especialmente parrilladas, almuerzos y esas cosas, y yo tengo el pan amasado, tortillas y variedades de empanadas que aquellos negocios no las tienen.

¿Han surgido problemas en el aspecto socioeconómico?
Existen tres tipos de temporadas: hay temporadas buenas, hay temporadas bajas y hay temporadas que son malas. Pero uno nivelando anualmente es como una cosa regular porque cuando esta bueno se cubre para atrás las perdidas que ha habido. Cuando esta malo se vive ahí medido pero con las fechas buenas se recupera todo para atrás entonces por eso uno analizándolo y viéndolo anualmente es regular.

Y en aquellas temporadas malas ¿hay alguna otra fuente de ingresos?
Si, porque mi marido está trabajando en otra cosa en la semana y del negocio estoy a cargo yo con mis hijas.

¿En qué trabaja su marido?
El es electromecánico, trabaja en una empresa de mantención para otras empresas.

¿Es suficiente el dinero para las necesidades básicas del mes?
Para las necesidades básicas si, como pagar luz, agua, comprar el gas pero si uno quiere para ahorrar, no alcanza.

¿Qué cambio ha tenido en la vida familiar el tener este tipo de trabajo?
Que cambio, (…), no existen los descansos, como las niñas estudian en la semana y el fin de semana ayudan a trabajar, mi esposo trabaja en la semana en otro trabajo y el día sábado y domingo que puede descansar ayuda a trabajar en la amasandería, yo como mamá tengo el trabajo de la casa toda la semana mas el fin de semana y festivos que se descansa uno los tiene que trabajar, entonces es distinto a otras personas o familias que tienen trabajo con un día de descanso o un festivo, que en cambio en esto es todo lo contrario, se trabajan precisamente los festivos, me entiendes.

Por ejemplo para el día de la madre nosotros tuvimos que estar sirviendo a muchas mamás que venían a festejar mientras que yo como mamá tenía que estar trabajando y atendiendo al público, por eso te digo, no hay tiempo para celebraciones. También se pasan por alto los cumpleaños y fiestas familiares porque precisamente estas celebraciones son días festivos o fines de semana, así que uno no los puede disfrutar porque uno sabe que tiene que trabajar para sobrevivir. Ya asumimos que es inevitable el desplazamiento de las necesidades de recreación y compartir a la necesidad primordial de la subsistencia.

¿Qué les diría a las personas que leerán esta entrevista, alguna moraleja o enseñanza?
La enseñanza (…) yo creo que seria que a pesar que nosotros trabajamos cuando todos descansan, pero como grupo familiar esto nos ha servido para tomarle el valor de las cosas, porque como trabajamos con los hijos les enseñamos el verdadero valor de las cosas, se dan cuenta cuanto cuesta algo que uno quiere, y cuanto cuesta sacar un trabajo adelante.

 Eso pienso que les ha servido bastante porque ellas saben y han vivido la experiencia de trabajar, no como niños de su edad que se dedican a descansar los fines de semana cuando ellas trabajan, en el fondo la moraleja es que como trabajamos en familia todo tiene mas valor, o sea ya uno le toma el valor a otras cosas y no a lo material y económico, saben el sacrificio que cuesta tener algo. El principal valor es el valor de tomarle importancia a las cosas, el esfuerzo.


 


    

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